Waymo: ataque con hater paraliza coche autónomo en san francisco

Un incidente en San Francisco pone de relieve los riesgos latentes de la tecnología de conducción autónoma. Un hombre increpó y, según testigos, intentó dañar a los pasajeros de un vehículo Waymo, que se negó a moverse por la presencia de alguien cerca.

Pasajeros atrapados: la seguridad como jaula

Pasajeros atrapados: la seguridad como jaula

Doug Fulop, uno de los ocupantes, relató a The Seattle Times cómo la situación se desarrolló durante unos angustiosos seis minutos. El vehículo, equipado con un sistema de seguridad diseñado para evitar colisiones con peatones, bloqueó las puertas al detectar al hombre agresor. Esta medida, aunque pensada para la seguridad, convirtió a los pasajeros en prisioneros del propio coche.

El hombre, que no parecía estar bajo los efectos de sustancias, mostró una hostilidad intensa hacia los vehículos autónomos e incluso amenazó con dañar a los ocupantes. La situación escaló hasta que otros transeúntes intervinieron, distrayendo al agresor y permitiendo que el Waymo, al detectar que el peligro había pasado, pudiera retomar su camino.

Waymo calificó el suceso de “poco común”, pero no es un aislamiento. Este incidente se suma a una serie de problemas que han rodeado a los robotaxis de la compañía. En 2024, la escritora Amina Green fue acosada por dos hombres frente a su vehículo, y Ander Sorman-Nilsson, en Los Ángeles, tuvo que detenerse cuando otros cinco hombres rodearon su Waymo, golpeando las ventanas mientras el vehículo permanecía inmóvil. Las grabaciones internas de los vehículos de Waymo, que capturan estos eventos, se han convertido en pruebas valiosas.

Los datos también revelan una preocupante tendencia: los robotaxis de Tesla sufrieron 14 accidentes en 8 meses, cuatro veces más que un conductor humano con el mismo kilometraje. Estas cifras, aunque de Tesla, alimentan el debate sobre la seguridad real de estas tecnologías. La promesa de una movilidad más segura y accesible, defendida por Waymo, se ve empañada por experiencias como esta.

Katherine Barna, portavoz de Waymo, aseguró que el equipo de soporte se mantuvo en contacto con los pasajeros durante el incidente. “Creemos que nuestra tecnología puede mejorar fundamentalmente la seguridad vial”, declaró, pero las imágenes de los pasajeros atrapados y el ataque con amenazas plantean serias dudas.

La tecnología avanza a pasos agigantados, pero la integración de estos vehículos en la vida cotidiana exige una reflexión profunda sobre la seguridad, la privacidad y la responsabilidad. La promesa de un futuro sin conductores humanos se enfrenta a la realidad de la vulnerabilidad humana, incluso dentro de las jaulas doradas de la innovación.