Wall street explota con el ormuz: ¿el fin de la amenaza inflacionaria?

El pánico en las plazas bursátiles se ha evaporado. Tras meses de incertidumbre, el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reactivar el Estrecho de Ormuz ha desatado una ola de optimismo que ha colapsado el crudo y revitalizado a los mercados globales. Hoy, 15 de junio, la euforia se ha reflejado en una notable recuperación en las principales bolsas.

Un respiro energético que cambia el juego

Un respiro energético que cambia el juego

El Nasdaq lidera la bonanza con un salto del 2,4%, impulsado por el sector tecnológico y, especialmente, por las acciones de semiconductores. El S&P 500 repunta un 1,5% y el Dow Jones, un 1,1%. Pero el verdadero motor de esta recuperación es el desplome del petróleo. El barril de Brent ha caído un 5%, hasta los 83 dólares, un nivel que no se veía desde el inicio de la guerra en Ucrania. Donald Trump, en un inesperado giro, confirmó el levantamiento del bloqueo naval, abriendo la puerta a una tregua de 60 días para negociar el programa nuclear iraní.

La noticia, que llega justo antes del debut de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal, ha silenciado las voces de aquellos que auguraban un endurecimiento de la política monetaria. Las expectativas de subida de tipos se han esfumado, lo que ha provocado una caída en los bonos del Tesoro a 10 años y un debilitamiento del dólar. Pero, atención: la cautela persiste. Reuters, con un toque de realismo, advierte que las declaraciones de Fars, la agencia estatal iraní, sugieren que el acceso marítimo solo será temporal, con planes de regular el canal junto a Omán, lo que podría implicar tasas diferenciadas.

El equipo de renta fija global sin restricciones de Schroders ha lanzado una declaración contundente: “La economía estadounidense sigue mostrando un buen comportamiento. Y, lo que es más importante para las perspectivas de la política monetaria de EEUU, la debilidad que hemos observado en el mercado laboral parece haber desaparecido”. Esta recuperación, sin embargo, no es un milagro. La estabilidad real dependerá del cumplimiento de las condiciones por parte de Teherán y de una evaluación exhaustiva de los daños a las refinerías iraníes.

Además, la jornada ha visto un rally espectacular en Bitcoin, que ha escalado un 3,5% hasta los 66.300 dólares, impulsado por la incertidumbre y el apetito por el riesgo. SpaceX, tras su histórica salida a bolsa, consolida su posición como un símbolo de la innovación y el potencial de la inversión tecnológica. En definitiva, el acuerdo de Ormuz no es solo una tregua energética; es un soplo de aire fresco para los mercados, un recordatorio de que incluso en tiempos de crisis, la esperanza puede renacer. Y, por ahora, Wall Street parece haber encontrado esa esperanza.”n