Wall street a punto de despegar: tech giants bajo el foco de la fed
El 29 de abril marcará un punto de inflexión para el mercado estadounidense. Wall Street se prepara para abrir con cautela, mientras que los gigantes tecnológicos –Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta– inician una semana crucial con sus informes de ganancias. Un ambiente de expectación se ha instalado, pero la verdadera prueba vendrá con las decisiones de la Reserva Federal.
La calma antes de la tormenta: ¿cuánto más podrá la fed?
Tras el impulso bursátil de ayer, impulsado por la incertidumbre sobre el rendimiento de OpenAI, los inversores han apostado por el motor de crecimiento tradicional: las grandes tecnológicas. Los futuros del Nasdaq 100 apuntan a un rebote del 0,4%, contrarrestando la caída del 1% de la sesión anterior. El S&P 500, por su parte, muestra una ligera estabilidad. Pero, ¿durará esta euforia?
La atención se centra ahora en Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, quien pronunciará una rueda de prensa que podría definir el rumbo del mercado. El escenario más probable es que la FED mantenga los tipos de interés sin cambios por tercera vez consecutiva. Sin embargo, el verdadero interrogante reside en las señales que emita. Jim Reid, de Deutsche Bank, advierte de un riesgo: una comunicación más restrictiva que podría reavivar las dudas sobre la capacidad de la FED para contener la inflación y mantener el crecimiento económico.

La estanflación acecha: el fantasma de los años 70
El reciente repunte en los precios de la energía ha resucitado el temor a la estanflación –la combinación de alta inflación y bajo crecimiento –, una situación que podría obligar a la FED a reconsiderar su política monetaria. Este encuentro, el último presidido por Powell, adquiere un peso histórico, ya que su mandato expira el 15 de mayo. La incertidumbre sobre quién le sucederá y cuál será su estrategia añade una capa de tensión al mercado.
El escenario más probable: un respiro temporal. Bloomberg anticipa que la FED esperará hasta junio para implementar cambios significativos en sus previsiones. Pero, la realidad es que la presión para actuar es creciente. Las grietas en la economía estadounidense son cada vez más evidentes, y el mercado observa con atención cada uno de los pasos de la FED. La decisión de Powell no solo afectará a Wall Street, sino a la economía global.
