Vaticano: masculla datos de 700.000 usuarios por vulnerabilidad ignorada
Una falla de seguridad en la Red Mundial de Oración del Papa León XIV expuso los datos personales de más de 700.000 usuarios, incluyendo empleados del Vaticano, tras ser descubierta por un hacker ético.
Un error crítico con consecuencias potenciales
El hacker, identificado como BobDaHacker, encontró una vulnerabilidad IDOR – Inseguro Direct Reference – que le permitió acceder a la base de datos de la aplicación Click to Pray, sin necesidad de hackear el sistema. Simplemente, utilizando una cuenta legítima, podía leer y copiar todos los datos de identificación personal: nombres, apellidos, direcciones de correo electrónico y países de origen.
La gravedad del asunto reside en que la app, diseñada para la oración a nivel global, se dirigía a una audiencia diversa, incluyendo a personas mayores con poca familiaridad con la tecnología. Esto abre la puerta a posibles estafas de phishing, donde los delincuentes podrían suplantar la identidad del Vaticano para engañar a los usuarios.

El silencio del vaticano
A pesar de ser alertado sobre la vulnerabilidad en enero, tanto el Vaticano como la agencia de comunicación La Machi no respondieron. Siete meses después, BobDaHacker decidió revelar públicamente el fallo, esperando generar la necesaria atención. Sorprendentemente, la corrección llegó apenas el pasado 24 de julio.
Este episodio plantea serias interrogantes sobre los protocolos de seguridad de una institución de tal magnitud. Un hacker ético, en lugar de generar problemas, se ofrece como solución, pero su advertencia pasa desapercibida. La negligencia, en este caso, podría tener consecuencias devastadoras para miles de usuarios.
La situación se complica aún más con el reciente descubrimiento de una banda que vendía oraciones generadas por IA, supuestamente curativas, a fieles católicos. Un ejemplo más de cómo la tecnología, en manos equivocadas, puede ser utilizada para el engaño.

Un costo oculto
Aunque el hacker solucionó el problema de forma gratuita, la falta de respuesta y la vulnerabilidad expuesta demuestran una deficiencia en la gestión de riesgos. La confianza, una vez perdida, es extraordinariamente difícil de recuperar. Y en este caso, la institución que más se ha visto afectada es, sin duda, la Iglesia Católica.
