Trump, bajo presión: exime ley jones para frenar el alza de precios

La administración Trump se enfrenta a un dilema económico. El conflicto en Medio Oriente, específicamente la escalada con Irán, ha disparado los precios de los combustibles y materias primas en Estados Unidos, poniendo en riesgo la economía nacional. Una medida temporal busca aliviar la tensión.

La ley jones, temporalmente suspendida

La ley jones, temporalmente suspendida

El presidente Donald Trump ha decidido suspender por 60 días la Ley Jones, una legislación de 1920 que exige que los productos transportados entre puertos estadounidenses se hagan en buques construidos en EE. UU. y con bandera estadounidense. La decisión, anunciada por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se presenta como una medida para mitigar las perturbaciones a corto plazo en el mercado petrolero.

La exención permite que buques extranjeros transporten carbón, petróleo crudo, productos derivados del petróleo, gas natural y fertilizantes, entre otros. JPMorgan Chase & Co. estima que esta medida podría ahorrar a los conductores de la costa este alrededor de 10 centavos de dólar por galón. Una cifra que, aunque modesta, refleja la magnitud del problema.

La Agencia Internacional de Energía describe la situación actual como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial. El conflicto con Irán ha provocado temores de desabastecimiento, exacerbados por el rechazo de la OTAN a la postura unilateral de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz. Trump se encuentra cada vez más aislado en su estrategia.

La medida de eximir la Ley Jones es una solución temporal. Pero, ¿cuánto tiempo podrá la economía estadounidense resistir la presión de un conflicto que el propio Trump parece haber desatado?