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Telefónica, a toda máquina: ia y desinversiones impulsan sus cuentas en el primer trimestre

La compañía española ha sacudido los mercados con una presentación de resultados que deja claro: la inteligencia artificial es el nuevo motor de su transformación. A pesar de las pérdidas extraordinarias, la apuesta por la agéntica y la automatización de la red ha disparado las acciones, un 5% más en bolsa, hasta los 4 euros.

Un cambio de rumbo estratégico: eficiencia y resiliencia ante la incertidumbre

El consejero delegado, Emilio Gayo, no duda en situar la estrategia en un contexto de volatilidad geopolítica y la emergencia de la IA. La compañía se enfoca en ser ‘más focalizada, eficiente y rentable’, un objetivo que se traduce en una reestructuración agresiva, con la venta de activos en Hispanoamérica que, sin embargo, no impiden un leve crecimiento del negocio y una reducción de la deuda, ahora situada en 25.342 millones.

Pero la verdadera noticia reside en el despliegue tecnológico. La adopción de arquitecturas basadas en IA Agéntica, con el objetivo de elevar la autonomía de la red al Nivel 4,0 en 2030, se erige como la piedra angular. Ya opera con doce casos de uso autónomos, adaptados a cada país: Observabilidad en tiempo real en España, GenAI para la coherencia de datos en Alemania y un proyecto de análisis de datos que reduce las intervenciones de campo en un 6% en Brasil.

Más allá de los números: la red se reinventa

Más allá de los números: la red se reinventa

El CapEx, la inversión en red, se mantiene contenida, situándose en 866 millones, un 10,7% de los ingresos, por debajo del objetivo anual. Un dato que refleja la disciplina financiera y la apuesta por la eficiencia. La cifra del beneficio ‘real’ de las operaciones continuadas, 386 millones, esconde las pérdidas derivadas de las desinversiones, que representan un impacto contable significativo de -798 millones. Sin embargo, el EBITDA ajustado subió un 1,8% hasta los 2.836 millones.

En el plano B2B, el segmento de mayor crecimiento, los servicios digitales –ciberseguridad, cloud e IoT– impulsan los ingresos con un 5,7% más en el trimestre. La compañía se centra en ser ‘más eficiente, más profitable, más disciplinada’ en este mercado. Telefónica también participa en iniciativas clave como EURO-3C, una infraestructura paneuropea que combina Telco, Edge, Cloud e IA, un proyecto que consolida su apuesta por el futuro digital.

En definitiva, Telefónica no es solo una operadora de telecomunicaciones; se está transformando en un ecosistema digital en constante evolución, impulsado por la inteligencia artificial y una estrategia de desinversiones estratégica. Un cambio de paradigma que, a pesar de los desafíos, apuesta por la resiliencia y la rentabilidad en un entorno cada vez más complejo.