La tipografía, clave para la identidad visual en la era digital

La forma en que se escriben las palabras puede revelar más sobre una marca o producto que su propio significado. La tipografía, en efecto, es un elemento fundamental para generar identidad visual en una sociedad cada vez más digitalizada. Desde la época romana hasta la invención de la imprenta, todas las sociedades han aprovechado la tipografía para contar historias y transmitir mensajes.

La colaboración entre microsoft y el vaticano como ejemplo de nostalgia digital

La colaboración entre microsoft y el vaticano como ejemplo de nostalgia digital

Uno de los últimos ejemplos de cómo se utiliza la tipografía para crear nostalgia es la colaboración entre Microsoft y el Vaticano para conmemorar el 400 aniversario de la consagración de la Basílica de San Pedro. La empresa tecnológica ha desarrollado una nueva fuente de letra, llamada Michelangelus, inspirada en la caligrafía de Miguel Ángel Buonarroti, basándose en documentos y planos originales de la basílica.

A medida que avanza la Tecnología, la tipografía también evoluciona. En el siglo XX, el diseñador Stanley Morrison creó la tipografía Times New Roman para el periódico británico The Times, que se popularizó rápidamente y sigue siendo una de las mejores serifas para leer. Sin embargo, en la era digital, las sans serif como Roboto, creada por Google, han invadido casi todas las pantallas.

La elección de la tipografía no es solo un asunto estético. Cada letra y estilo tiene su propio ritmo y propósito. Por ejemplo, la tipografía Courier, creada en 1956 para IBM, se utiliza en el mundo del cine porque en un tamaño de 12 puntos se puede calcular aproximadamente la duración de una toma de película.