La ia desgarra los salarios en españa: un estudio revela la brecha creciente
La inteligencia artificial ya no es una mera promesa de eficiencia, sino una fuerza palpable que está reconfigurando la distribución de la riqueza en España. Un nuevo estudio de la Universidad Complutense de Madrid y la London School of Economics arroja una luz inquietante sobre el impacto real de la automatización en el mercado laboral y, en particular, en la desigualdad salarial.
El secreto oculto: la ia favorece a los más cualificados
La investigación, titulada ‘New Technologies and the Rise of Wage Inequality’, demuestra que entre 2015 y 2019, la expansión de la IA habría reducido la brecha salarial en un 9,9% si no hubiera existido. Un dato alarmante que sitúa la automatización como un factor estructural de la desigualdad de las últimas dos décadas.
Pero la verdadera revelación reside en la forma en que la IA está alterando la distribución de los ingresos. A diferencia de la automatización tradicional, que tiende a presionar los salarios de la clase media, la inteligencia artificial está enfocando el aumento de la renta hacia los extremos de la escala salarial, beneficiando desproporcionadamente a los profesionales altamente cualificados.

Un millón y medio de empleos en riesgo: la realidad ya se siente
Las estimaciones apuntan a que hasta 1,7 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer debido a la revolución de la IA en España. Este cambio ya se está sintiendo en las nóminas, con una tendencia clara hacia un “vaciamiento” de los salarios medios, mientras que los ingresos de los trabajadores más cualificados y los menos cualificados se mantienen o incluso mejoran.

¿Cómo se mide la amenaza? el índice “unfixed”
Para comprender mejor este fenómeno, los autores han desarrollado un nuevo indicador, el “índice Unfixed”, que analiza cómo la introducción de nuevas tecnologías modifica la naturaleza de las tareas en una ocupación. Este índice, que no se recoge en los indicadores tradicionales, permite distinguir entre trabajos que se vuelven más rutinarios y aquellos que se transforman, evitando la sustitución por máquinas.
El estudio revela que la clase media es la principal víctima de esta automatización. Sin la intervención de la IA, el 10% de los trabajadores con mayores ingresos habría visto reducido su cuota salarial en un 3,9%, mientras que el 50% con menores ingresos habría experimentado un aumento del 0,83% y el 10% más desfavorecido, una mejora del 2,2%. La brecha entre los que tienen estudios superiores y los que no es aún mayor, reduciéndose en un 43% en 2019.

Educación: la única defensa real
Los autores proponen dos medidas clave para mitigar este impacto: reforzar la educación y la formación continua, enfocándose en habilidades que no puedan ser fácilmente automatizadas, como el pensamiento crítico y la creatividad, y reformar el sistema fiscal para que incentive la contratación de trabajadores en lugar de la inversión en capital. La educación, señalan, es el escudo más eficaz ante la desigualdad tecnológica.

Conclusión: un futuro desigual, a menos que cambiemos el rumbo
El estudio no ofrece soluciones fáciles, pero sí una advertencia contundente: la inteligencia artificial no es una fuerza neutral. Está exacerbando la desigualdad salarial y creando una polarización en el mercado laboral. Es hora de actuar, antes de que el “vaciamiento” de los salarios medios se convierta en una realidad irreversible.
