La compensación en acciones de las empresas de software pierde credibilidad

La práctica de pagar a los empleados de software con acciones de la empresa ha sido cuestionada en momentos de incertidumbre sobre la inteligencia artificial (IA). Cuando las acciones subían, esta forma de compensación se consideraba un incentivo para los trabajadores, ya que su patrimonio se multiplicaba si la empresa tenía éxito. Sin embargo, ahora se ve como un gasto subyacente que las empresas intentan ocultar en sus resultados financieros.

El gasto en compensación con acciones se vuelve visible

El gasto en compensación con acciones se vuelve visible

La caída de los títulos bursátiles debido a la incertidumbre en torno a la IA ha destapado el verdadero coste de esta práctica. Empresas como Salesforce y Workday han reducido la compensación en acciones y han invertido ese dinero en sus negocios. El año pasado, Salesforce gastó 3.500 millones de dólares en compensación con acciones.

La analista Jackson Ader de Keybanc Capital Markets admite que en tiempos de bonanza, esta práctica se consideraba insignificante y se olvidaba. Sin embargo, en momentos de crisis, se percibe como una mala práctica empresarial y los inversores acusan a la dirección de intentar ocultar gastos subyacentes.

Esta controversia no es nueva. En 1993, Warren Buffett se quejó en su carta anual a los accionistas de que las adjudicaciones de acciones deberían tratarse como un gasto más, igual que otros costes. Si no se deducen de las ganancias, preguntó, ¿adónde deberían ir?

Las empresas tecnológicas han convencido al mercado de que las cifras ajustadas son las que importan, pero eso está cambiando. Y al final, independientemente de si los empleados reciben acciones o efectivo, todo se reduce a un gasto.