Ken thompson: el padre de unix, b y go, revela que eliminar código es más productivo que escribirlo
Ken Thompson, cocreador de Unix y diseñador del lenguaje B, ha compartido una lección fundamental sobre programación: que eliminar código puede ser más valioso que escribirlo. La razón es sencilla: cada línea adicional es una responsabilidad más para el equipo de desarrollo y un riesgo mayor para la estabilidad del sistema.

La filosofía de thompson
Thompson empezó a marcar la historia del software a finales de los 60, cuando junto a Dennis Ritchie desarrolló Unix en los laboratorios Bell. Su enfoque fue una forma de entender la computación a través de herramientas pequeñas, modulares y eficientes que hacen una cosa bien y se combinan con otras. Esta filosofía se repitió en el lenguaje B y posteriormente en Go, diseñado para sistemas de producción a gran escala.
La estrecha relación que Thompson guarda con la simplicidad se remonta a aquellos días en Bell Labs, donde su objetivo era crear sistemas que fueran lo más sencillos posible sin sacrificar funcionalidad. Esta mentalidad se refleja en sus creaciones, como Unix y Go, diseñados para ser claros y fáciles de entender.
En su opinión, la productividad no se mide por la cantidad de código escrito, sino por la cantidad de código eliminado.
