Juegos en peligro: un millón de firmas desafía la obsolescencia programada en europa
La industria del videojuego se enfrenta a una batalla legal sin precedentes. Una iniciativa ciudadana, ‘Stop Killing Games’, ha superado el umbral de 1.294.188 firmas en la Unión Europea, poniendo en cuestión la práctica de las editoriales de dejar juegos sin soporte, condenándolos a la inutilidad.

El dilema de la ‘obsolescencia’ digital
Durante décadas, comprar un videojuego era invertir en una experiencia duradera. Una visita a la tienda, el desempaque y… listo, el título estaba disponible y funcional. Pero este modelo se ha desmoronado. La proliferación de juegos con expansiones o, lo que es peor, aquellos que dependen por completo de servidores externos, ha dado lugar a una realidad preocupante: muchos títulos se vuelven inútiles tan pronto como el soporte del editor termina.
Este fenómeno es especialmente palpable en los juegos multijugador masivos como Fortnite o League of Legends, donde la funcionalidad depende totalmente de la infraestructura de las compañías. Sin embargo, la situación es igualmente crítica en los juegos con campañas o historias, que, de repente, se ven truncados al desaparecer el desarrollo y el soporte técnico.
Microsoft ha publicado una guía detallada sobre los requisitos de RAM para Windows 11, reconociendo la creciente demanda de potencia para ejecutar estos títulos.Pero la respuesta no ha sido suficiente. ‘Stop Killing Games’ denuncia una ‘obsolescencia planificada’ que afecta no solo a los consumidores, sino que también dificulta la preservación de estos juegos para las futuras generaciones. La legalidad de esta práctica, según la organización, está ampliamente cuestionada en numerosos países, y la falta de claridad jurídica abre la puerta a abusos.
La iniciativa, nacida como respuesta a casos como el del juego The Crew de Ubisoft, ha logrado movilizar a una comunidad global. En Estados Unidos y Brasil, las críticas iniciales no prosperaron debido a la falta de cifras de ventas concretas. Ahora, con 1.294.188 firmas verificadas –con España como uno de los países más comprometidos, superando las 120.000 –, la Unión Europea se ve obligada a considerar una acción legislativa.
Si bien la tarea es ardua, considerando el historial de resistencia de la industria a iniciativas similares en otras regiones, ‘Stop Killing Games’ ha logrado generar un clamor ciudadano que no puede ser ignorado. La UE deberá decidir si se atreve a desafiar el status quo y dejar que los juegos, al igual que los discos o los libros, tengan una vida útil que trasciende la voluntad de sus creadores.
