Ia generativa: la revolución espera, pero ¿cuándo?

Tras la euforia inicial, los directivos de las grandes empresas reconocen que la inteligencia artificial generativa podría haber sido sobrevalorada. Pero, a pesar de la cautela, la inversión continúa. Una encuesta de KPMG US revela una realidad más compleja: la verdadera revolución de la IA podría estar a solo cinco o diez años luz.

La ia se consolida, pero la ciberseguridad se alza como principal preocupación

La ia se consolida, pero la ciberseguridad se alza como principal preocupación

Tres cuartas partes de los directores ejecutivos encuestados consideran que la IA generativa, aunque prometedora, podría haber tenido expectativas infladas el año pasado. Sin embargo, su impacto futuro, según la misma encuesta a 100 líderes de grandes compañías estadounidenses, se percibe como subestimado. La aceleración del despliegue de la IA es palpable, con muchas organizaciones pasando de la fase de pruebas a la implementación plena.

“El sentimiento sobre el despliegue de la IA ciertamente se está acelerando”, afirma Tim Walsh, presidente de KPMG US en Estados Unidos. La empresa ha observado un aumento en las inversiones en lo que describe como un ‘entorno de disrupción’.

Microsoft, por ejemplo, planea integrar el modelo de lenguaje Claude de Anthropic en sus agentes de IA para uso en la oficina. Pero la implementación no está exenta de desafíos. Si bien la IA promete aumentar la eficiencia, la escasez de talento con las habilidades técnicas necesarias se ha convertido en un cuello de botella. Un 61% de los directores ejecutivos expresaron preocupación por esta dificultad.

Además, existe una inquietud creciente sobre el impacto de la IA en el desarrollo del liderazgo y la pérdida de oportunidades para los empleados junior de adquirir experiencia a través del ensayo y error. La dependencia excesiva de la IA en la toma de decisiones también preocupa a algunos.

La ciberseguridad se erige como la mayor preocupación para los líderes empresariales. Nueve de cada diez directores ejecutivos se sienten amenazados por los riesgos de datos y privacidad asociados con los agentes de IA, así como por los ataques de malware impulsados por inteligencia artificial. La amenaza del phishing y los ataques internos perpetrados por IA también son motivo de alarma. Este temor se intensifica por la aceleración de los riesgos cibernéticos y el papel que la IA podría desempeñar en ellos. Seis de cada diez directores ejecutivos se preocupan por la dificultad para atraer el talento necesario en ciberseguridad.

A pesar de estas preocupaciones, la mayoría de los directores ejecutivos mantienen un apetito por los acuerdos. Casi dos tercios de los encuestados indican que sus empresas buscarían activamente transacciones en 2026, y un cuarto espera hasta 2027. La actividad de fusiones y adquisiciones ha experimentado una recuperación en los últimos seis meses, con un aumento en las transacciones de tamaño mediano. La incertidumbre política, incluyendo aranceles y regulaciones, sigue siendo la principal presión para la toma de decisiones a corto plazo.

Las perspectivas económicas también presentan una visión mixta. Si bien el 86% confía en el crecimiento de su industria y el 83% en las perspectivas de su propia empresa, el optimismo se reduce cuando se considera el crecimiento general de Estados Unidos (55%) y global (53%).

La encuesta de KPMG US, realizada antes del inicio de la guerra en Ucrania y su impacto en los precios del petróleo, revela un panorama empresarial en plena transformación. La clave ahora reside en navegar la complejidad tecnológica y gestionar los riesgos emergentes, mientras se busca el crecimiento en un entorno cada vez más incierto. La revolución de la IA no es una cuestión de si sucederá, sino de cómo se gestionará su impacto.

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