Google inyecta 10.000 millones en anthropic: la ia se regala y compite

Google está apostando fuerte por anthropic, la startup que ha sacudido el mercado de la inteligencia artificial con su agente de programación Claude Code. La compañía tecnológica ha desbloqueado una inversión inicial de 10.000 millones de dólares en efectivo, una jugada audaz que podría extenderse hasta los 30.000 millones más, dependiendo del rendimiento de la startup.

Un valoración de 350.000 millones y un motor de crecimiento en codificación

Un valoración de 350.000 millones y un motor de crecimiento en codificación

El acuerdo fija una valoración de 350.000 millones de dólares, la misma que anthropic alcanzó en su última ronda de financiación. Pero la inversión va más allá del capital: Google se compromete a suministrar 5 gigavatios de capacidad de computación a través de su nube, Google Cloud, durante los próximos cinco años, con una posible ampliación del suministro. Una cifra que, sin duda, refleja la creciente preocupación del gigante tecnológico por la superioridad de anthropic en el ámbito de la codificación.

La noticia ha provocado un ligero repunte de más del 1% en las acciones de Alphabet. Pero la verdadera noticia reside en la vorágine de inversiones que rodea a anthropic. Amazon, por ejemplo, ha anunciado recientemente una inyección de 5.000 millones de dólares, también a una valoración de 350.000 millones, con una opción de inversión adicional de hasta 20.000 millones. Y la empresa ya había cerrado una ronda de 30.000 millones en febrero, abriendo la puerta a inversores que buscan participar a valoraciones que superan los 800.000 millones.

La relación entre Google y Anthropic es, en esencia, una danza compleja de colaboración y competencia. Son proveedores y competidores, un matrimonio estratégico que se ve empañado por la intensa rivalidad en el desarrollo de herramientas de IA para empresas. Pero el éxito de Claude Code, especialmente su capacidad para generar código de manera eficiente, ha puesto a Anthropic en el punto de mira de Google, que se ve presionada para mejorar su propio rendimiento en este crucial segmento. La situación es, sin embargo, paradójica: la misma empresa que proporciona la infraestructura a Anthropic, se enfrenta a la amenaza de ser superada por la startup.

Pero no todo es optimismo. El Pentágono ha clasificado a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro, lo que ha provocado una disputa legal con la compañía. Estas tensiones añaden una capa de complejidad a la estrategia de inversión de Google. Y, por supuesto, la posibilidad de que Anthropic salga a bolsa en octubre, para 350.000 millones de dólares, añade aún más presión y volatilidad al mercado.

Analistas cuestionan la lógica de estas inversiones masivas, observando cómo los grandes proveedores de infraestructura tecnológica se convierten en inversores en startups de IA, a la vez que venden sus propios chips y capacidad de computación. El Tesoro de EEUU, atento a esta dinámica, explora la posibilidad de utilizar Mythos, un modelo de IA, para identificar vulnerabilidades en la cadena de suministro. Una estrategia de inteligencia artificial que, en definitiva, se convierte en una herramienta de vigilancia y defensa.