España retira a sus militares de irak ante la escalada de la tensión
El Gobierno español ha anunciado la evacuación de sus tropas de Irak en los próximos días, una medida precipitada por el aumento de la inseguridad en la región y la creciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La decisión surge tras ataques y reubicación de unidades
La ministra de Defensa, Margarita Robles, había anticipado la evacuación tras la decisión de la OTAN de ajustar su misión por motivos de seguridad. Esta medida se produce tras la reubicación del Grupo de Operaciones Especiales (SOTG) el pasado 13 de marzo, debido al «deterioro de la situación de la seguridad» y la imposibilidad de continuar con sus tareas.
La noticia se suma a una escalada de violencia en Irak, con ataques recientes que han dejado víctimas mortales, como el soldado francés fallecido en el Kurdistán y el accidente de un avión cisterna estadounidense. Además, Irán atacó la base militar de Erbil y se reportó un ataque contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad.
españa participa en Irak a través de dos misiones internacionales: la Misión de la OTAN en Irak (NMI), con aproximadamente 170 efectivos, y la Operación Inherent Resolve, liderada por la Coalición Internacional de Lucha contra el Estado Islámico. La NMI se centra en fortalecer las fuerzas de seguridad y las instituciones militares iraquíes mediante capacitación y asesoramiento.
El teniente general Ramón Armada sustituirá al general de división francés Christophe Hintzy al frente de la Misión de la OTAN en Irak en mayo. La cifra habla por sí sola: españa es el país que más personal aporta a la NMI.
La retirada de las tropas españolas no implica la participación del país en una futura misión de la UE en el estrecho de Ormuz, según fuentes ministeriales. La decisión de Defensa se tomó en coordinación con los aliados, priorizando la seguridad de los militares españoles.
Esta medida, aunque temporal, refleja la creciente inestabilidad en el Medio Oriente y la dificultad de mantener presencia militar en una zona donde los conflictos se intensifican. La retirada no es una derrota, sino una respuesta pragmática a una realidad alarmante.
