El truco más sencillo para mejorar tu conexión wifi
Si has tenido problemas de conexión alguna vez, seguro que has buscado todo tipo de formas para mejorar el rendimiento del enrutador.

El reinicio periódico es la mejor táctica
Curiosamente, no es un mito que te han hecho creer durante años, ya que detrás de esto hay un proceso técnico que demuestra por qué ayuda a la conexión.
Al igual que haces cuando necesitas solucionar problemas de congelamientos del PC o cierres de apps en tu móvil, por muy extraño que suene, el enrutador es técnicamente una “pequeña computadora”. En efecto, si te diriges al manual o las especificaciones del producto de este dispositivo, te vas a dar cuenta de que también cuenta con un procesador y memoria RAM, solo que en términos reducidos porque no es necesario tanto para su funcionamiento.
De igual manera, esto quiere decir que el firmware también tiene que soportar procesos que se ejecutan en segundo plano y, durante su uso, acumula las siguientes cosas: datos en caché, procesos atascados, fugas de memoria, errores de asignación de ancho de banda y sesiones obsoletas con el proveedor de internet (ISP).
¿Cuándo fue la última vez que lo apagaste o hiciste un restablecimiento? Considerando que es un aparato que se mantiene encendido durante días o semanas, funcionando sin ser interrumpido en ningún momento, es posible que la lentitud del internet se deba a la acumulación de todos estos factores, conocidos como “ruido interno”. Con un reinicio te deshaces de todo eso que causa inconvenientes en el rendimiento de tu enrutador porque se hace un mantenimiento.
Por otro lado, es algo que sirve para la seguridad porque podría detener procesos maliciosos y evitar dejar rastros si algún intruso accede a la red. Este problema oculto podría estar arruinando tu WiFi.
Desconectar el router, esperar un rato y encenderlo de nuevo es la solución. Teniendo en cuenta la información analizada hasta ahora, la recomendación es hacer uso de hacer el reinicio de manera periódica, al menos una vez a la semana o, si es posible, en un lapso de tiempo más corto para que no vuelva a saturarse.
