El galimatías de los colores de los puertos usb

En el mundo de la Tecnología, no hay nada más paradójico que el acrónimo USB, que significa Universal Serial Bus, pero lejos de ser universal, se ha convertido en un auténtico laberinto de colores y estándares.

El color azul, el verdadero estándar

Siempre hablamos del famoso cable USB, pero ¿sabes que el color azul no se estrenó hasta la introducción de USB 3.0? Antes, los cables tenían conectores metálicos con una parte plástica negra.

La guerra de los colores

La guerra de los colores

Pero a partir de USB 3.0, el galimatías comenzó. Hoy en día, podemos encontrar cables USB en diferentes colores, como morado, naranja, rojo o verde. Pero ¿qué significan estos colores?

La mayoría de estos colores son merchandising, no forman parte del estándar. Sin embargo, ofrecen información sobre la capacidad de carga, por lo que es importante conocerlos.

Los colores de huawei

Los colores de huawei

Según BGR, los conectores USB morados y turquesa (verde azulado) indican que se trata de un conector o cable USB 3.1. Si además es de marca Huawei, significa que es compatible con su Tecnología de carga rápida llamada SuperCharge.

Otros colores, otras tecnologías

Otros colores, otras tecnologías

El color rojo recuerda que se puede cargar el móvil en un PC, incluso cuando está apagado. Esto es importante al buscar un cargador para asegurarse de que no explote.

Por su parte, Huawei utiliza el color naranja para indicar que el cable soporta su método de carga rápida anterior a SuperCharge, mientras que Qualcomm ha adoptado el verde para su Tecnología de carga rápida Quick Charge.

Compatibilidad es clave

Es importante tener en cuenta que tanto SuperCharge como Quick Charge son tecnologías propietarias, por lo que los cables genéricos no garantizan la carga rápida en dispositivos compatibles.

Si usas estas cargas rápidas, asegúrate de que el cable es compatible antes de comprarlo. No necesariamente debe ser de esos colores, ya que algunos fabricantes no los utilizan y prefieren colores genéricos.

Este ejemplo ilustra cómo, en la industria de la informática, los estándares están muy lejos de ser universales, y esto ha sido así desde el primer ordenador.