Digi, un rival inesperado: la guerra de telecomunicaciones se complica

La operadora rumana DIGI ha escalado posiciones en el mercado español, convirtiéndose en un serio competidor para Movistar, Orange y Vodafone. La compañía, con más de 10,8 millones de usuarios, se enfrenta ahora a un nuevo desafío: su salida a Bolsa, una operación que, sorprendentemente, ha sido aplazada.

El impacto de la inestabilidad global

La guerra en Irán ha provocado un giro radical en los planes de DIGI. El crecimiento del 20% registrado en el pasado año, con un 13% en fibra y un 12% en móvil, se ve ahora eclipsado por la incertidumbre del mercado. La necesidad de financiación para consolidar su infraestructura es palpable, y la salida a Bolsa, hasta ahora un objetivo inamovible, se ha posicionado indefinidamente.

Un retraso estratégico, no una falta de confianza

Un retraso estratégico, no una falta de confianza

Según Marius Varzaru, CEO de DIGI en España, la decisión no se debe a una falta de interés por parte de los inversores, sino a lainestabilidad extrema de los mercados de capitales. “La respuesta de los inversores ha sido muy positiva, reconociendo el valor del proyecto de crecimiento de la compañía y la estrategia que está desplegando en España”, asegura Varzaru. Pero la realidad es que, con un potencial de mercado entre 2.000 y 2.400 millones de euros, DIGI se muestra cautelosa en una operación tan crucial.

Despliegue agresivo, pero con cicatrices

Despliegue agresivo, pero con cicatrices

La operadora ha desplegado 13,7 millones de hogares con fibra Smart hasta 2025, apuntando a alcanzar los 21 millones para 2030. Sin embargo, la elevada tasa de abandono de clientes –un15,8% en 12 meses – representa una preocupación constante. Los analistas, escépticos, observarán de cerca esta métrica, que podría influir en la decisión de inversión.

El desafío del