Crisis de ram y el pc a medida: ¿rentable o un error?

La construcción de un PC por componentes, tradicionalmente más económico que uno preensamblado, se ve ahora empañada por una crisis de precios, especialmente en la memoria RAM. La demanda masiva de centros de datos de inteligencia artificial ha disparado los costes, alterando el cálculo de la rentabilidad.

La memoria ram, un cuello de botella inesperado

La memoria ram, un cuello de botella inesperado

Expertos del sector advierten que la subida de precios de la RAM, superior al 300% desde 2023, está afectando al coste total de montar un ordenador. Esta situación, que podría prolongarse hasta 2027, impacta especialmente en gamers y aquellos que desean ejecutar modelos de IA localmente, ya que la oferta de componentes clave, como las tarjetas gráficas de Nvidia, también se ve restringida.

La reciente serie GeForce RTX 60 de Nvidia se ha retrasado hasta 2028 debido a la escasez de memoria y a la alta demanda. Esta coyuntura plantea una disyuntiva: ¿es más ventajoso optar por un PC prefabricado o invertir tiempo y esfuerzo en la personalización?

El ejemplo de un portátil gaming MSI Cyborg, con 32 GB de RAM DDR5, 1 TB de SSD y una RTX 5060, por 1.350 euros, ilustra el problema. Montar un PC con especificaciones similares implicaría un gasto cercano a los 2.000 euros, incluyendo componentes como la placa base, la refrigeración y el sistema operativo. Si el objetivo son tareas básicas, la opción preensamblada resulta más atractiva. Sin embargo, si se busca un rendimiento óptimo para juegos como el próximo GTA VI, la personalización puede ser la clave.

La buena noticia es que muchos fabricantes ya han asegurado precios en sus componentes. Pero la oportunidad reside en reutilizar piezas existentes. Si ya posees una placa base compatible, una tarjeta gráfica o RAM, la inversión se vuelve más atractiva. No obstante, la búsqueda de ofertas puntuales y la flexibilidad en las especificaciones de la RAM pueden suponer un ahorro considerable. La clave está en analizar las necesidades reales y comparar precios. Y, quizás lo más revelador: la demanda de chips para IA está reconfigurando radicalmente el mercado de ordenadores de consumo.

La crisis no es solo de RAM. Componentes como los SSD también han experimentado subidas de precio. El mercado exige adaptabilidad. La rentabilidad del PC a medida ya no es una certeza, sino una apuesta que requiere información y paciencia. La industria, acostumbrada a ciclos de auge y caída, se prepara para una larga temporada de ajuste.

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