Chatgpt se apunta a la fotografía: ¿la inteligencia artificial redefine la imagen?
OpenAI se acerca al mundo visual con un nuevo desarrollo en ChatGPT que podría cambiar la forma en que generamos imágenes. Un análisis de código revela la inclusión de una función ‘foto de referencia’ que promete simplificar radicalmente el proceso de creación visual con IA.
Un salto cuántico en la generación de imágenes
La detección, realizada por AssembleDebug y Android Authority, apunta a una opción llamada “foto de referencia” dentro del apartado de memoria de la app. Aunque la funcionalidad aún no está disponible para el usuario final, la evidencia técnica sugiere que OpenAI está experimentando activamente con esta idea. La promesa es ambiciosa: reemplazar la necesidad de subir una foto cada vez que se quiera generar una nueva versión o estilo de imagen.
Imaginad esto: guardar una fotografía y, con un simple acceso, pedirle a ChatGPT que la reproduzca, la modifique, o incluso la transforme en un estilo completamente nuevo. La aplicación permitiría cargar la imagen desde la galería del teléfono o tomar una captura directa, almacenándola de forma segura dentro del sistema de Memorias. Un icono de papelera facilitaría la gestión, permitiendo eliminar o sustituir la referencia visual en cualquier momento.
Pero no todo es pa’na. La versión beta, aunque accesible, no ha logrado que el sistema utilice realmente la imagen para generar nuevas creaciones. La funcionalidad, por ahora, se encuentra en una fase temprana de desarrollo, a pesar de la interfaz que ya se puede activar.

La ia generativa se expande a la fotografía
Este avance se alinea con la tendencia creciente de la IA generativa. Herramientas como Google Fotos ya ofrecen funcionalidades para transformar imágenes y aplicar estilos personalizados de forma más intuitiva. Sin embargo, la capacidad de “recordar” una imagen como referencia podría representar un escalón significativo en la democratización de la creación visual con inteligencia artificial. Es una apuesta por la eficiencia y la simplicidad, donde el usuario deja de ser un mero proveedor de datos y se convierte en un director de arte digital.
La realidad es que, por el momento, no hay confirmación oficial por parte de OpenAI. El código es indicativo, no una sentencia. El futuro de esta función, y su impacto real, aún está por verse. Pero si se materializa, podría significar un cambio de juego en la forma en que interactuamos con la Tecnología y con la imagen.
