Casio y pokémon: una locura nostálgica que dispara el valor de los relojes

La fiebre Pokémon ha regresado, y esta vez, Casio ha decidido sumarse a la ola con un G-Shock GA-110 que desafía toda lógica y expectativas. Olvídense del diseño de neumáticos o la nostalgia del «Regreso al Futuro»; esta colaboración es un homenaje directo a los primeros títulos de Game Boy, una explosión de amarillo, rojo, verde y azul que evoca instantáneamente la era dorada de los mandos de 8 bits.

Un g-shock que no es para todos

Un g-shock que no es para todos

Casio ha optado por un movimiento arriesgado: una lotería para conseguir este modelo. El registro se abre del 1 al 6 de julio en Japón, y el ganador tendrá la oportunidad de adquirir un reloj que, con un precio de 33.000 yenes (aproximadamente 179 euros), ya se perfila como un objeto de deseo para los coleccionistas más acérrimos. Pero la dificultad para obtenerlo probablemente impulsará su valor en el mercado secundario, convirtiendo la simple compra en una especie de competición.

El G-Shock GA-110, un modelo robusto con una combinación de pantalla analógica y digital, se presenta como la primera incursión de Pokémon en el universo G-Shock de tamaño completo, dejando atrás las ediciones anteriores limitadas a la línea Baby-G. La paleta de colores, un claro guiño a Pikachu, Charizard, Blastoise y Venusaur, es un detalle que no pasa desapercibido. La esfera secundaria incorpora una PokéBall con la silueta de Pikachu, mientras que la parte trasera ostenta un grabado oficial de Pokémon. La correa de resina, transparente, permite visualizar los colores de los botones laterales, otorgando al reloj un toque distintivo y retro.

Pero no todo es estética. Casio ha añadido un easter egg: un icono de Mew escondido en la correa. El empaque, por su parte, replica fielmente una PokéBall. La estrategia de la empresa es clara: capitalizar la nostalgia de una generación que creció jugando a Pocket Monsters Red y Green (o, como se conocieron internacionalmente, Pokémon Rojo y Azul). Aunque aún no hay confirmación de un lanzamiento internacional, la popularidad global de ambas marcas sugiere que este podría ser solo el principio. La incertidumbre sobre si este modelo llegará a España añade un elemento de intriga a la ecuación.

En definitiva, Casio ha realizado una jugada maestra: aprovechar la inmensa pasión por Pokémon para crear un producto que, más allá de su valor técnico, es un símbolo de una época y un deseo por revivirla. Un reloj que, para muchos, es mucho más que un simple accesorio.