At&t sube tarifas de planes antiguos y la caída de suscriptores pone en tela de juicio su estrategia
AT&T anunció a finales de la semana pasada un aumento en el precio de sus planes ilimitados antiguos, una decisión que, según analistas, podría acelerar la fuga de clientes hacia competidores como Verizon y T-Mobile. La compañía también lanzó una página de soporte que, aparentemente, omitió mencionar el incremento en las tarifas.
Subidas de precio para clientes antiguos: ¿un error estratégico?
El cambio, que entra en vigor el próximo mes, afectará a los planes ilimitados que se activaron antes del 24 de julio de 2025. Las líneas individuales verán un aumento de $10 al mes, mientras que las cuentas con múltiples líneas enfrentarán un incremento general de $20. Esta medida, que AT&T justifica en su página de soporte como una forma de “continuar proporcionando un servicio de red confiable, productos de calidad y una excelente experiencia al cliente”, parece tener como objetivo principal incentivar a los usuarios a migrar a planes más rentables.
La lógica es simple: los planes antiguos suelen ser menos lucrativos para las operadoras, y aumentar su precio busca reorientar a los clientes hacia ofertas más atractivas para el bolsillo de AT&T. El resultado, según el mercado, ha sido un impacto positivo en el valor de las acciones de AT&T. A pesar de una caída general del Dow Industrials, las acciones de AT&T subieron un 2.57% el viernes.
Sin embargo, las cifras de los últimos trimestres pintan un panorama preocupante. La tasa de abandono de clientes (churn rate) de AT&T ha escalado constantemente, alcanzando un 0.98% en el cuarto trimestre de 2025, un aumento de 13 puntos base con respecto al año anterior. A pesar de sumar 1.55 millones de nuevos suscriptores de postpago en el último año, esta cifra representa una disminución del 10% en comparación con los números de 2024.
La falta de una identidad de marca clara es, quizás, el problema más profundo. Durante años, la compañía asoció su imagen con el iPhone, pero esa estrategia, aunque prolongada, no logró definir a AT&T ante el consumidor. T-Mobile, por su parte, ha construido una imagen de disruptor con campañas como “T-Mobile Tuesdays”, mientras que Verizon se ha aferrado a su reputación de proveedor premium con anuncios como “¿Me oyes ahora?”.
Lo que nadie cuenta es que la competencia se está volviendo implacable. T-Mobile se posiciona como una operadora digital, mientras que Verizon parece priorizar la rentabilidad por encima de todo. AT&T necesita definir su nicho en este nuevo escenario y comunicar su propuesta de valor de manera efectiva. La empresa necesita un cambio de rumbo, y rápido. El precio que está pagando por no hacerlo es alto.
