Artemis ii avanza hacia la luna: despegue programado para abril
La NASA ha dado un paso firme hacia la primera misión tripulada del programa Artemis, con el traslado del cohete SLS y la nave Orion al Centro Espacial Kennedy. El despegue, previsto para el 1 de abril, se ha visto retrasado por vientos fuertes, pero las recientes pruebas han allanado el camino.

Preparativos finales antes del viaje lunar
El cohete SLS y la cápsula Orion, que transportarán a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen, han completado su traslado a la Plataforma de Lanzamiento 39B. Este proceso, que puede durar hasta 12 horas, implicó el uso del transportador de orugas 2 de la NASA para mover el gigantesco cohete.
Un problema con el flujo de helio a la etapa superior, detectado durante un simulacro de cuenta atrás el 21 de febrero, obligó a los equipos a regresar al Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) para realizar las reparaciones necesarias. Estas actualizaciones incluyeron la sustitución de baterías en diversas etapas del cohete y la nave, así como el reemplazo de una junta en la línea de oxígeno líquido.
Pero hay un detalle. la activación de un nuevo juego de baterías del sistema de terminación de vuelo, junto con diversas pruebas y el montaje de la placa umbilical del mástil de servicio, aseguran la operatividad de la misión. La tripulación se enfrentará a aproximadamente diez días de viaje alrededor de la Luna, una ventana de oportunidad que no se repetirá pronto.
El programa Artemis representa un esfuerzo ambicioso para regresar a la Luna y establecer una presencia sostenible allí. El éxito de esta misión, y de las futuras, podría redefinir la exploración espacial del siglo XXI. La cifra habla por sí sola: la NASA planea establecer una base lunar permanente para 2025. Un objetivo que, a pesar de los desafíos, parece cada vez más cercano.
La misión Artemis II no solo representa un avance tecnológico, sino también un símbolo de la capacidad humana para superar los límites. El viaje de regreso a la Tierra, después de orbitar la Luna, será tan apremiante como el despegue. La seguridad de la tripulación es la máxima prioridad, y la NASA ha realizado todos los preparativos necesarios para garantizar una misión exitosa.
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