Apple apaga el vision pro: meta se lleva la estrategia de la realidad mixta
El Vision Pro, la ambiciosa apuesta de Apple por la realidad mixta, ha sido archivado. La compañía, aparentemente, ha reconocido que el dispositivo no está cumpliendo con sus expectativas y se centra ahora en las gafas inteligentes, un mercado con mayor potencial inmediato.
El fracaso del ‘dream’ de cook: un giro inesperado
Según fuentes internas, la dirección de Apple ha adoptado una postura similar a la que ya expresó Hugo Barra, antiguo jefe de Oculus, tras el lanzamiento. Barra ya señalaba que el Vision Pro era un prototipo de desarrollo excesivamente complejo, diseñado para impresionar y con un precio prohibitivo que lo hacía inviable para un público amplio.
Tim Cook, en su defensa del dispositivo, insistía en que el Vision Pro era un producto para ‘early adopters’, aquellos que buscan Tecnología de vanguardia sin importar el coste. Sin embargo, las ventas decepcionantes y las críticas sobre la incomodidad y el alto precio han obligado a una reevaluación radical de la estrategia.
La decisión de Apple no ha sido un golpe fatal para el sector de la realidad mixta, sino que, de hecho, ha abierto un espacio para la competencia. Otras empresas, como Meta, han reaccionado rápidamente, lanzando dispositivos similares que, aunque no igualan la sofisticación del Vision Pro, sí ofrecen una alternativa más accesible y práctica.

La apuesta por lo tangible: el camino hacia las smart glasses
Ahora, Apple se adentra en el terreno de las gafas inteligentes, un segmento donde la demanda es mayor y la Tecnología, aunque menos ambiciosa, es más madura. Se espera que estas gafas se conviertan en un producto clave para el futuro de la compañía, ofreciendo una experiencia de realidad aumentada que sea útil y atractiva para el usuario medio.
La retirada del Vision Pro no es un revés, sino una recalibración. Apple, con su reputación de innovación y su capacidad de ejecución, seguramente volverá a la realidad mixta, pero esta vez con una estrategia más pragmática y centrada en la utilidad. Y quizás, con un precio que no deje a nadie con la boca abierta.
