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Anthropic: la fiebre del oro de la ia desata una batalla por sus acciones

La insinuación de un fundador de Anthropic sobre la posible venta de sus acciones detonó una avalancha de ofertas que transformaron a la empresa de inteligencia artificial en el centro de una voraz fiebre del oro en Silicon Valley. En cuestión de horas, Jesse Leimgruber se vio bombardeado con propuestas de inversores, desde dinero en efectivo hasta asociaciones con capital riesgo, todo por una porción de lo que se valora actualmente en más de mil millones de dólares.

Una oferta desmesurada y una respuesta inesperada

Las últimas semanas han sido un torbellino para Anthropic. La reciente disputa con el Pentágono, que generó un inesperado impulso de apoyo, se sumó a la vertiginosa escalada en el valor de sus acciones, impulsada por el crecimiento exponencial de sus ingresos, especialmente gracias a su asistente de programación, Claude Code.

Leimgruber, visiblemente sorprendido por la magnitud de la atención, describió la situación como “una locura”. Para gestionar el tsunami de ofertas, implementó un sistema CRM, pero incluso así se vio abrumado. Un inversor de capital riesgo, según relata, le ofreció transferirle millones de dólares en efectivo en 48 horas, mientras que otros le enviaron capturas de pantalla de sus cuentas bancarias y cartas de respaldo sin esperar un acuerdo de confidencialidad. Las propuestas de compra superaban el billón de dólares, lo que, según Leimgruber, evidenciaba la desesperación de algunos inversores.

“Normalmente, la gente no envía eso sin un acuerdo de confidencialidad, pero tienen que ser muy agresivos”, comentó. “Es una locura”.

Más allá del capital riesgo: una oferta inusual

Más allá del capital riesgo: una oferta inusual

La oferta más peculiar, según Leimgruber, provenía de una importante firma de capital riesgo que le propuso convertirse en socio general a cambio de ceder sus acciones. Rechazó la propuesta de inmediato, argumentando que la firma no tenía intención de convertirlo en socio pleno si no se garantizaba la transferencia de sus participaciones. “Así de desesperados están algunos de ellos”, afirmó.

La dificultad para adquirir acciones de Anthropic es tal que un banquero ha ofrecido su finca de 4,8 millones de dólares en el condado de Marin como moneda de cambio. Ante la imposibilidad de comprar acciones directamente, los inversores se ven obligados a recurrir al mercado secundario, donde empleados actuales o antiguos, e inversores iniciales, venden sus participaciones a precios elevados, generando operaciones complejas y con altas comisiones.

Un mercado desequilibrado y un inversor que se retira

Un mercado desequilibrado y un inversor que se retira

Glen Anderson, director ejecutivo de Rainmaker Securities, señala que “no hay vendedores”. “Hay un desequilibrio en el mercado”, advierte. “Recibimos ofertas a diario, desde las más ridículas hasta las más sublimes”. Bradley Horowitz, socio general de Wisdom Ventures, confirma la intensidad de la competencia: “La gente está intentando todo tipo de artimañas”.

Si bien Horowitz no está interesado en vender, el fundador de OpenHome, Mark Leimgruber, sí está considerando retirarse. Adquirió sus acciones a través de la quiebra de FTX en 2024, cuando Anthropic estaba valorada en 18 mil millones de dólares, y asegura que ya consideraba la valoración excesiva en ese momento. Con una ganancia del 5400% en tan solo dos años, y con un potencial de crecimiento limitado, no desea concentrar su inversión en una sola acción. “Nadie podría haber predicho esto”, concluye.

Anthropic, por su parte, ha emitido una advertencia en su sitio web sobre la venta no autorizada de acciones y las estafas.