Anthropic desbanca a openai: la ia se vende a ofertas milmillonarias

Una fiebre especulativa está arrasando con el mercado de acciones de inteligencia artificial, catapultando a anthropic a una valoración que supera al billón de dólares y dejando a OpenAI en una posición notablemente más débil.

El ascenso meteórico de anthropic

El ascenso meteórico de anthropic

La compañía, impulsada por una demanda voraz de sus acciones en el mercado secundario, ha alcanzado niveles de valoración sin precedentes, superando con creces a su principal rival. Según datos de Forge Global, anthropic cotiza ahora en alrededor del billón de dólares, una cifra que genera un desconcierto en el sector.

Analistas apuntan a una caída en la demanda de OpenAI, que, a pesar de su ronda de financiación inicial de 852.000 millones de dólares, ahora se encuentra con una valoración considerablemente inferior a la de anthropic, que recientemente superó los 880.000 millones de dólares en la misma plataforma.

Pero la historia no termina ahí. La especulación ha alcanzado cotas insólitas: inversores están ofreciendo cantidades asombrosas por acciones de anthropic, incluyendo una oferta de 1,15 billones de dólares por una participación, y otra de 1,05 billones de dólares de un “fondo de inversión de gran prestigio”. Incluso se rumorea que algunos están dispuesto a vender sus propias propiedades a cambio de acciones, con valoraciones que alcanzan los 800.000 millones de dólares.

La competencia, aparentemente, se ha convertido en una carrera a la estratosfera. Glen Anderson, director ejecutivo de Rainmaker Securities, lo resume a la perfección: «Todos quieren formar parte de una oportunidad generacional en inteligencia artificial». Y la presión es tan intensa que ha recibido ofertas de hasta 960 millones de dólares por acciones, un precio impensable hace tan solo unas semanas.

Pero la dinámica del mercado es peculiar. Bradley Horowitz, socio general de Wisdom Ventures y antiguo inversor en ambas compañías, confiesa recibir «ofertas diarias, desde lo ridículo hasta lo sublime», aunque admite que no se alinean con su estrategia a largo plazo. La clave parece ser el miedo a perderse algo (FOMO), que impulsa a inversores de capital riesgo y family offices a apostar por Anthropic sin considerar necesariamente una rentabilidad garantizada.

Mientras Anthropic se consolida como el nuevo favorito, OpenAI observa, con una clara sensación de desajuste, cómo su dominio en el sector se ve amenazado por esta fiebre contagiosa. La situación, según expertos, es tan volátil que Anderson, de Rainmaker Securities, describe la escena como “casi no hay vendedores”.

El auge de Anthropic no es solo un fenómeno económico; es un reflejo de la creciente percepción de que la inteligencia artificial está a punto de transformar radicalmente el mundo. Y en este contexto, la batalla por el liderazgo en el campo de la IA se libra a un ritmo vertiginoso, con consecuencias que aún estamos empezando a vislumbrar.