Alibaba y tencent bajo presión: ¿podrán traducir su apuesta por la ia en beneficios?
El mercado observa con atención la inminente publicación de resultados de Alibaba y Tencent, dos gigantes tecnológicos chinos que se enfrentan a una creciente presión por demostrar el retorno de sus multimillonarias inversiones en inteligencia artificial. La situación se agrava en medio de un auge global de la IA, donde sus acciones han sufrido fuertes caídas, quedando notablemente rezagadas frente a competidores estadounidenses como Alphabet y Amazon.
La brecha con los hiperescaladores: ¿por qué no siguen el ritmo?
Las acciones de Alibaba han perdido un 6,9% de su valor este año, mientras que Tencent ha descendido un 23%, distanciándose significativamente de las acciones de sus pares norteamericanos, que han experimentado un alza de al menos un 15%. Esta divergencia se atribuye, en gran medida, a la capacidad de empresas como Alphabet y Amazon para integrar la IA en sus estrategias de nube y crecimiento, consolidándose como líderes indiscutibles en este nuevo paradigma.
“Los inversores ya no solo valoran la ambición en materia de IA, exigen una monetización clara”, afirma Gary Tan, gestor de cartera de Allspring Global Investments LLC. “Las empresas que están traduciendo su inversión en IA en resultados tangibles son las que están siendo recompensadas.”

Dos caminos, dos velocidades: la estrategia de inversión de cada gigante
Alibaba ha adoptado una estrategia más ambiciosa, invirtiendo en toda la cadena de valor, desde el desarrollo de chips hasta la implementación de grandes modelos de lenguaje. Tencent, por su parte, ha optado por un enfoque más específico, integrando la IA dentro de su ecosistema WeChat, sin construir una plataforma totalmente autónoma desde cero.
Ambas compañías han destinado sumas considerables a sus ambiciones de IA: Alibaba se ha comprometido a invertir 53.000 millones de dólares a lo largo de varios años, con el objetivo de quintuplicar sus ingresos por computación en la nube e inteligencia artificial, alcanzando los 100.000 millones de dólares anuales en cinco años. Tencent, por su lado, planea duplicar su inversión de capital hasta superar los 5.200 millones de dólares este año, expandiendo sus agentes y servicios de IA dentro de WeChat.
“Las extrapolaciones lineales del gasto en IA generan ansiedad sobre el retorno de la inversión, ya que el mercado se está traduciendo en una compresión de los múltiplos en lugar de una expansión”, señalan los analistas de JPMorgan, liderados por Alex Yao. El desafío para Alibaba, especialmente, es acuciante, con Goldman Sachs afirmando que la inversión en IA supera su EBITDA anual.
Citigroup estima que la compañía podría necesitar un crecimiento anual del 40% en sus ingresos por servicios en la nube para cumplir con sus planes. Pero los analistas como Alicia Yap advierten sobre el escepticismo del mercado. “Somos cautelosos ante la posibilidad de que una vez que se alivien las restricciones de suministro y la demanda disminuya, esto desencadene una drástica reducción de precios”, añade Yap, anticipando una competencia feroz por la cuota de mercado.
La situación de Tencent es aún más compleja, con una caída significativa en sus acciones tras anunciar limitaciones en la recompra de acciones y poca claridad sobre sus planes de inversión o productos basados en la IA. La falta de una división propia de chips complica su capacidad para asegurar un suministro nacional de hardware de IA, lo que podría frenar su crecimiento. “La gente está comprando acciones de empresas que se benefician claramente de la IA: las empresas de procesamiento de materiales en la industria de los semiconductores, cuyos ingresos están en auge”, comenta Ivan Su, analista sénior de renta variable de Morningstar Inc.
“Los inversores se centran en el crecimiento de los ingresos a corto plazo y no piensan realmente en la economía a largo plazo”, añade, subrayando la dificultad que enfrentan las grandes empresas chinas para atraer capital en un entorno marcado por la incertidumbre. El mercado, en definitiva, exige resultados y no solo promesas de futuro.
