Adiós a etb3 y etb4: la tdt vasca se renueva a marchas forzadas

La Televisión Digital Terrestre en el País Vasco da un giro radical. Dos canales emblemáticos, ETB3 y ETB4, se despiden para dar paso a una nueva estrategia de la cadena pública vasca, ETB, que busca conectar con audiencias más jóvenes y adaptarse a las plataformas de streaming. Pero, ¿qué significa realmente este cambio para los espectadores?

Un legado infantil y bilingüe se esfuma

ETB3, conocido por su programación infantil que incluía títulos como Hero Elementary y Clifford the Big Red Dog, y ETB4, un canal versátil que apostaba por el contenido bilingüe y la diversidad de géneros, se cierran sus puertas. Esta decisión, anunciada por ETB, ha generado cierta sorpresa y debate en la comunidad vasca, especialmente entre aquellos que solían sintonizar estos canales para acceder a una oferta de programas poco habitual en el resto de España.

La cadena pública justifica este cambio como una necesidad de modernización, buscando expandir su alcance más allá de la televisión tradicional y abrazar las últimas tendencias en consumo de medios. La estrategia pasa por la creación de ETB1 On y ETB2 On, canales que se integrarán también en la plataforma de streaming de ETB, permitiendo a los usuarios acceder a su contenido desde ordenadores, móviles y otros dispositivos.

¿Más que un simple cambio de nombre?

¿Más que un simple cambio de nombre?

Aunque ETB asegura que ETB1 On y ETB2 On no serán una mera repetición de la programación anterior, sino que ofrecerán contenido nuevo y diferenciado, la transición no está exenta de interrogantes. Si bien se mantendrán los bloques informativos y los programas de actualidad con emisión simultánea, el resto de la parrilla se enriquecerá con contenido propio, series y películas internacionales, buscando un equilibrio entre la fidelización de la audiencia existente y la captación de nuevos espectadores. La apuesta por el contenido infantil se mantiene en ETB1 On, complementado con entretenimiento y series.

El temor a alienar a la audiencia existente es palpable, y ETB se esfuerza en garantizar una transición suave, evitando cambios bruscos que puedan desanimar a los espectadores. La clave estará en encontrar la fórmula para mantener la esencia de la televisión pública vasca, adaptándose a los nuevos hábitos de consumo sin perder su identidad.

Pero hay un detalle que pocos analizan: la fragilidad de las televisiones autonómicas en un mercado dominado por gigantes como Netflix y HBO. La renovación de ETB es un intento desesperado por sobrevivir, una apuesta arriesgada que determinará si la televisión pública vasca puede seguir siendo relevante en el siglo XXI. La cifra habla por sí sola: en 2023, el consumo de plataformas de streaming superó en un 40% al de la televisión tradicional en España. La supervivencia de ETB depende de su capacidad de adaptación.