Supremo abre la puerta a doble pensión de maternidad para clases pasivas
El Tribunal Supremo ha dictaminado que tanto el padre como la madre de un hijo pueden cobrar el complemento de maternidad en las pensiones de clases pasivas, incluso si uno de ellos ya lo percibe. La decisión, que afecta a pensiones reconocidas entre el 1 de enero de 2016 y el 3 de febrero de 2021, rompe con la interpretación restrictiva que había limitado este derecho a una sola de las progenitoras.

La clave: individualidad del complemento
La sentencia, fruto de la consolidación de varias resoluciones, establece que el complemento de maternidad tiene carácter individual. Esto significa que cada progenitor puede reclamarlo si cumple los requisitos, sin que el cobro previo de uno impida el acceso al otro.
Este fallo tiene implicaciones significativas para miles de funcionarios y pensionistas del régimen de clases pasivas, que podrían tener derecho a cobrar un extra en su pensión. El complemento, introducido en 2016 para reconocer la contribución demográfica de las mujeres al sistema, fue objeto de controversia tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en 2019, que consideró discriminatoria la exclusión automática de los hombres.
El Gobierno había sustituido el antiguo complemento por un nuevo sistema, diseñado para que solo uno de los progenitores pudiera percibirlo, generalmente la madre. Ahora, el Supremo refuerza el derecho de los padres a reclamar el complemento, en línea con el principio de igualdad entre sexos.
La sentencia del Supremo podría generar un aumento considerable en el número de reclamaciones por parte de padres pensionistas, que podrían verse beneficiados por este cambio de postura. La clave reside en demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos y el reconocimiento de la pensión durante el periodo en que el antiguo complemento estaba vigente.
La decisión del alto tribunal se suma a una serie de resoluciones judiciales que han ido ampliando progresivamente el acceso de los hombres a este complemento, consolidando un cambio normativo que, aunque tardío, se alinea con los principios de igualdad y justicia social.
Este giro judicial no solo beneficia a quienes ya están en situación de jubilación, sino que también abre un debate sobre la necesidad de revisar otros aspectos de la política de pensiones, buscando una mayor equidad y reconocimiento de las responsabilidades familiares.
La sentencia del Tribunal Supremo es una confirmación de que la igualdad de género en el ámbito de las pensiones está avanzando, aunque el camino hacia una completa equiparación aún dista de estar terminado.
La cifra habla por sí sola: se estima que cientos de miles de pensionistas podrían tener derecho a reclamar este complemento, lo que podría suponer un desembolso significativo para las arcas públicas.
La condena a pagar el complemento a ambos progenitores podría generar tensiones en el sistema de pensiones, pero también representa un paso necesario para garantizar la igualdad de oportunidades.
Este fallo del Supremo no solo afecta a las pensiones de clases pasivas, sino que también podría tener repercusiones en otros regímenes de pensiones, obligando a los tribunales a replantearse la aplicación de la normativa en materia de complementos por maternidad y paternidad.
La sentencia del Supremo, un contundente respaldo a la igualdad de género, redefine el acceso a un beneficio social y pone de manifiesto la persistente necesidad de adaptar la legislación a los cambios sociales.
La decisión del Tribunal Supremo consolida una tendencia judicial que busca corregir desigualdades históricas y garantizar que tanto hombres como mujeres disfruten de los mismos derechos en materia de pensiones.
Con esta resolución, el Supremo no solo concede un derecho, sino que también envía un mensaje claro: la igualdad de género es un principio fundamental que debe aplicarse en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo el sistema de pensiones.
