Reino unido endurece la entrada: eta obligatoria para españoles a partir de hoy

El Reino Unido ha implementado una nueva norma que impactará directamente a los viajeros españoles a partir de hoy, 25 de febrero. La Autorización Electrónica de Viaje (ETA) se ha convertido en un requisito indispensable para acceder al país, generando un coste adicional para quienes planean visitar el estado británico por turismo, negocios o visitas familiares.

¿Qué es la eta y cuánto cuesta?

¿Qué es la eta y cuánto cuesta?

Esta autorización digital, vinculada al pasaporte, no sustituye al visado, pero es obligatoria para quienes no requieran visado para estancias inferiores a seis meses. La solicitud se realiza online a través de la aplicación UK ETA (disponible en Google Play y App Store) o el portal GOV.UK. El proceso requiere datos personales, fotografía digital y responder a preguntas sobre idoneidad y antecedentes. El coste actual es de 16 libras esterlinas (aproximadamente 18 euros), aunque el gobierno británico planea aumentarlo a 20 libras (unos 23 euros) en el futuro. La mayoría de las solicitudes son aprobadas en minutos, pero se recomienda tramitarla con al menos tres días de antelación.

La medida, implementada tras el Brexit, busca reforzar el control migratorio y se alinea con modelos ya existentes en países como Estados Unidos y Australia. Aunque la ETA permite realizar múltiples viajes durante dos años o hasta la caducidad del pasaporte, no otorga derecho a residir, casarse o registrar una pareja civil. Para ello, se requiere un visado específico.

El gobierno británico insiste en evitar intermediarios no oficiales, para evitar estafas. Quienes vean desestimada su solicitud, no podrán apelar y deberán optar por la vía del visado.

Pero hay un detalle: la ETA no es un pasaporte a la seguridad. A pesar de que la mayor parte de los solicitantes reciben una respuesta rápida, la solicitud desestimada implica un camino más largo y costoso para quienes desean visitar el Reino Unido. Una decisión que, aunque justificada desde la perspectiva de la seguridad, impacta directamente en la planificación de viajes de miles de españoles.

La implementación de la ETA es un claro reflejo de la nueva realidad geopolítica y de la necesidad de los países de flexibilizar sus controles fronterizos, pero sin renunciar a la seguridad.