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Juicio musk-twitter: inversores exigen compensación por la caída de x

San Francisco se ha convertido en el epicentro de un juicio que podría redefinir la relación entre Elon Musk y el mundo de las finanzas tecnológicas. Los alegatos finales han comenzado en el caso presentado por antiguos accionistas de Twitter –ahora X– contra el magnate, acusándolo de manipular el mercado y causar pérdidas millonarias.

La clave: los tuits de musk y el valor de twitter

La clave: los tuits de musk y el valor de twitter

La demanda se centra en el periodo posterior a la adquisición de Twitter por Elon Musk en octubre de 2022, por 44.000 millones de dólares. Los inversores afirman que una serie de tuits realizados por Musk, especialmente uno del 13 de mayo de 2022 en el que declaraba que el acuerdo estaba “en suspenso”, precipitaron una caída en el precio de las acciones de Tesla y, por ende, en el valor de su inversión en Twitter.

El núcleo del conflicto reside en las afirmaciones de Musk sobre la cantidad de cuentas falsas y bots que infestaban la plataforma. Musk insistió en que la cifra real era mucho más baja del 5% que Twitter había reportado, argumentando que esta información inflada le permitió justificar su intento de rescindir el acuerdo.

Sin embargo, este argumento choca con las declaraciones de exdirectivos de Twitter, como Ned Segal, quien refutó las cifras de Musk, situando la presencia de bots alrededor del 1%. La diferencia es sustancial, y su impacto en el valor de la empresa, innegable.

El problema de bots no es nuevo para Twitter. En 2021, la compañía ya había pagado 809 millones de dólares para resolver demandas relacionadas con la exageración de sus tasas de crecimiento y el número de usuarios. La propia compañía había advertido en informes regulatorios que sus estimaciones sobre bots podrían ser optimistas.

El juez Charles R. Breyer, a cargo del juicio, ha recordado a los jurados la posible predisposición negativa hacia Musk, pero ha enfatizado que incluso la figura más impopular merece un juicio justo y sin prejuicios. El resultado de este caso no solo determinará la responsabilidad de Musk, sino que también tendrá implicaciones significativas para la transparencia y la rendición de cuentas en el sector tecnológico.

El abogado de los demandantes, Mark Molumphy, ha pedido al jurado que considere las pérdidas sufridas por miles de inversores, atribuyéndolas directamente a la estrategia comunicativa de Musk. La cifra habla por sí sola: la fortuna de Musk, hoy valorada en 839.000 millones de dólares, se vio amenazada por una serie de mensajes en la red social que ahora se llama X.

La controversia sobre la cantidad de bots en Twitter no es solo un debate técnico; refleja una profunda desconfianza en la información proporcionada por las grandes tecnológicas. Y es que, al final, la confianza en el mercado se construye sobre la transparencia.

El juicio continúa, con la mirada puesta en la posible compensación a los inversores y en las consecuencias para la reputación de Elon Musk, un hombre que parece desafiar constantemente las convenciones del mundo empresarial.

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