Fitoeno: el carotenoide incoloro que podría frenar el alzheimer y prolongar la vida
Un equipo de la Universidad de Sevilla ha descubierto un compuesto incoloro, el fitoeno, que podría ser la clave para combatir el envejecimiento, prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y aumentar la esperanza de vida.
El descubrimiento que cambia el juego en la investigación del envejecimiento
Durante décadas, el fitoeno, un carotenoide presente en alimentos como tomates, zanahorias y pimientos, fue considerado un mero intermediario metabólico. Pero los investigadores, liderados por la Dra. Ángeles Morón Ortiz, han demostrado que este compuesto, en particular en microalgas como la Chlorella sorokiniana y la Dunaliella bardawil, posee un potencial sorprendente.
Los estudios, realizados en colaboración con la Universidad de Kent en Reino Unido, revelan que el fitoeno aumenta la longevidad en modelos de organismo como el C. elegans hasta en un 10-18,6%. Además, reduce drásticamente la toxicidad de la proteína amiloide-β42, un factor clave en el desarrollo del Alzheimer.

Más allá de la restricción calórica: un nuevo enfoque
A diferencia de las teorías previas que apuntaban a la restricción calórica como principal mecanismo, la investigación demuestra que los beneficios del fitoeno no se deben a la privación de nutrientes. El análisis exhaustivo de extractos de microalgas, enriquecidos en fitoeno, reveló un incremento del 53% en la resistencia al estrés oxidativo, protegiendo las células del daño celular y, por ende, el envejecimiento.
“Estos resultados preliminares son muy interesantes,” comenta Paula Mapelli-Brahm, miembro del equipo. “Ahora estamos buscando financiación para desentrañar los mecanismos precisos que subyacen a estos efectos.” El equipo se centra en comprender cómo el fitoeno impacta en la integridad de la piel, previniendo el deterioro cutáneo y combatiendo problemas neurodegenerativos, incluyendo el cáncer colorrectal.
La clave reside en la capacidad del fitoeno para modular la producción de amiloide-β42, un proceso que se descontrola en el Alzheimer, generando placas que dañan las neuronas. El descubrimiento abre nuevas vías para el desarrollo de suplementos nutracéuticos y alimentos funcionales, aprovechando el potencial de las microalgas como fuente sostenible de este compuesto.
Los expertos advierten que, si bien los resultados son prometedores, se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos en humanos. Sin embargo, la evidencia actual sugiere que el fitoeno podría convertirse en una herramienta valiosa para retrasar el envejecimiento y proteger la salud cerebral, un avance que, sin duda, merece atención y financiamiento.”n
