Ultrahuman y les mills: la ciencia del ejercicio se vuelve hiperpersonalizada
El mercado de wearables para el fitness recibe un empujón con la integración de Ultrahuman y Les Mills. La marca española, conocida por sus anillos inteligentes, ahora ofrece entrenamientos personalizados basados en datos biológicos, prometiendo una optimización radical del rendimiento.
Entrena según tu cuerpo, no según un plan genérico
Ultrahuman ha cerrado un acuerdo estratégico con Les Mills, el gigante global de entrenamientos grupales, para integrar sus programas en la app de su anillo inteligente. La propuesta no es simplemente ofrecer más clases; se trata de una adaptación dinámica a las necesidades reales del usuario, utilizando métricas como el sueño, la recuperación y, en mujeres, la fase menstrual.
La clave reside en el sistema PowerPlug, una plataforma que permite conectar el anillo con otros servicios de terceros y aprovechar al máximo los datos biométricos recolectados. Esto significa que la información de tu ciclo menstrual, por ejemplo, no solo se utiliza para ajustar la intensidad de los entrenamientos, sino que se convierte en un factor determinante para la recuperación y la programación de la carga de trabajo.

Más allá del smartwatch: la era del ‘biofeedback’ inteligente
La integración no se limita a recomendaciones generales. El anillo monitoriza la vitalidad durante las sesiones de entrenamiento, actualizando las predicciones de recuperación y ajustando las sugerencias para la siguiente sesión. Es un bucle de retroalimentación constante que busca optimizar el rendimiento de forma individualizada. El sistema, de pago a partir de 11,99€ al mes, ofrece una alternativa a las suscripciones de fitness tradicionales, prometiendo resultados más efectivos gracias a la precisión de los datos.
Pero hay un detalle: la recuperación no es solo un factor a considerar, es el motor central de esta nueva estrategia. Ultrahuman apuesta por una ‘fitness recovery-driven’, donde el descanso y la regeneración son tan importantes como el esfuerzo físico. Esta apuesta por la ciencia, lejos de ser una moda pasajera, se consolida como una tendencia en el sector del bienestar.